Llévanos con el tiro de fuego negro de cuervo.
Lo que tengo lo llevo conmigo en esta absurda bolsa y en este absurdo cuerpo, lo que quiero está siempre tan lejos, quizá al final de este absurdo camino. A veces, cuando el sol se va, tiñendo de violeta la esquina del mar, comprendo que nunca tuve nada y que muy probablemente nunca lo tendré. Sólo el beso de tu voz en el alma. Y el perfume de tu cuerpo a mi alrededor. Me siento tan solo, que no sé en qué dirección correr como un pájaro raro, que llegó al festín de los monos. Llévame, aire del camino hasta donde nadie me pueda encontrar. Llévame, aire tibio y azul y abandóname colgado de tu luz. En tu luz brillante adivinaré la rosa y el clavel. Llévame, aire del camino, hasta donde nadie me pueda encontrar. A veces, cuando asoma el sol, me doy cuenta de que siempre fue así; siempre estuve solo y siempre lo estaré. Cuántas veces soñando despierto. Creo verte entre la multitud. En algún lugar alguien debería escribir que este mundo no es más que una enorme piedra redonda. Llévanos, aire del camino, hasta donde nadie nos pueda encontrar. El tiro con fuego negro de cuervo, ha sido el relámpago que anuncia el trueno en la tempestad. Fuiste mía anoche en sueños. Me besabas con el ansia con que se besan unos labios nuevos. Deja que diga que no te pediré que me quieras mientras vivas, y palabra de amor no daré. A veces se enciende, a veces se apaga, la llama sagrada que tú y yo solo conocemos. Leña que ha de arder, tránsito vital. Vamos a querernos mi pequeño amor como tú y yo sabemos. Estaremos juntos, por otro lado cada minuto que pasemos separados será para sufrir. Será como un tributo a pagar. El camino embrozado que hay que recorrer. Deja que diga que no te pediré que me quieras mientras vivas. Tiro de fuego de tu mirada ala de cuervo que me agita el alma.
Inspirado en una cancion de "EÚDLF"
Dedicado a un gran amor E. M.
Gracias por esos 'ratucos' juntos que de vez en cuando pasamos. Gracias


