Viejas palabras que nadie enseña.
Arturo Pérez-Reverte como simpre ha sido, es y será un gran escritor una vez publicó este articulo en 'El Semanal', no recuerdo ya la fecha pero eso es lo de menos, un gran texto digno de leer por eso te lo ofrezco sin ningún tipo de compromiso, bueno si sólo uno aprende de lo que lees. Simplemente gracias por leer.
No es lo mismo ser un delincuente que se busca la vida en los límites de ciertas reglas, que un cabrón desbocado al q todo le da igual. Lo que abunda, cada vez más, es gentuza a la que se le fue la olla, capaz de hacer daño sin el menor escrúpulo. Escoria indeseable. La sociedad está movida por el afán desenfrenado de lucro inmediato, la ausencia de cultura... toda esa gentuza desquiciada no es sino la propia de tal sociedad llevada a extremos de perversión y disparate [...] Pongan la oreja rediós! ¿Cuánto hace que no oimos palabras como honradez, honor o decencia? Aquellas viejas palabras han sido sustituidas en el lenguaje de hoy por la esquizofrenia de hacer compatible la murga de lo socialmente correcto con una sociedad dislocada. [...] Cuando hace años murió alguien muy cercano a mí, en el momento de bajarlo a la tumba alguien dijo: "Era un hombre honrado y un caballero" y me pareció el mejor epitafio que un hombre puede desear para sí mismo, pero temo que nadie dirá eso en mi funeral, no porque pueda o no pueda serlo que eso es asunto mio y no viene al caso; sino porque dudo que alguien aprecie todavía el valor de esas palabras. Ahora, honrado es sinónimo de tonto, y en la puerta de los servicios de los bares llaman señora y caballero a cualquiera.
Arturo Pérez-Reverte.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home